Intergeneracionalidad, expatriación, bilingüísmo y ¡POWER!


23 Nov





¡Hola a todas! Quería agradecer de corazón la invitación de Anais para compartir con vosotras un poquito de mi historia y mi experiencia. ¡Gracias Anais!


Me llamo Noela, soy psicóloga y tengo una historia extensa. Permitidme que os explique.


Expatriación


La expatriación es un tema importante para mí porque provengo de un “linaje de emigrantes” 😊. Mi bisabuelo paterno emigró de España a Brasil, su hijo (mi abuelo) de Brasil a Uruguay, y su hijo (mi padre) de Uruguay a España. Cada uno de ellos tuvo que empezar de cero y construir una vida para ellos y sus familias trabajando duro y con muchos sacrificios. 


Siento, pues, una enorme admiración y respeto por mis ancestros y un agradecimiento infinito a mis padres, porque gracias a ellos nací y me crié en España, un país donde no teníamos que temer por nuestra vida. Aquí ellos me dieron todas las oportunidades que pudieron para estudiar y viajar, sembrando las semillas de lo que soy hoy en día.


De pequeña, viajamos varias veces tanto a Uruguay como a Argentina, donde vive la familia de mi madre. Las memorias de días puntuados por mate, asados, dulce de leche y el compartir horas de conversación y risas con mis bisabuelas, abuelos, tíos y primos me acompañarán siempre…


Cuando terminé mis estudios me fui a Amberes (Bélgica), con la idea de pasar un par de años allí. ¡Terminé quedándome 19! 


En el extranjero, tuve mis altos y mis bajos. Aprendí neerlandés, encontré un trabajo que me permitió viajar por todo el mundo, conocí el amor y el desamor, hice amistades para toda la vida, sufrí por pensar demasiado y por no poder tomar decisiones, tuve episodios de depresión, de insatisfacción profesional, me casé con un hombre estupendo y, tras muchos intentos, tuve una hija y un hijo maravillosos, que hoy tienen 8 y 5 años. 


El contacto con mi familia fue fundamental durante esa época. Primero por carta, luego por email, y finalmente por Skype, durante todos esos años ellos se alegraron conmigo por mis logros y me sostuvieron en los momentos de bajón. 


Si tuviera que resumir mi experiencia en el exterior en tres palabras, sería: rica y maravillosa. Fue enfrentándome a los obstáculos externos y a mí misma, que inicié un proceso de crecimiento personal que me ha transformado. En dos palabras, mi vida ya no está regida por el temor a lo que pueda pasar, sino por la ilusión por lo que podría pasar 😉.


Finalmente, tras pensarlo mucho, volvimos hace dos años con mi familia volver a Ibiza, mi lugar de origen. 


Queríamos sol, que nuestros hijos pudieran disfrutar de su familia materna, y un estilo de vida más pausado y más en contacto con la naturaleza. 


También nos hacía ilusión reinventarnos profesionalmente y emprender, para tener más control y satisfacción sobre nuestra vida profesional. 


El proceso de reintegrarme en mi país de origen fue, para mi sorpresa, difícil para mí, y fácil para mi familia. Ha sido todo un proceso de reajuste de nuevo, pero hoy por hoy estoy feliz de haber tomado la decisión que tomé y de estar aquí. 


Orígenes, mestizaje y lenguas


Mis orígenes son mestizos. Tanto mi madre como mi padre nacieron en Uruguay y descienden de europeos, nativos sudamericanos y, sospechamos, también de esclavos negros. Hoy en día, tengo familia directa en Uruguay, Argentina y España.


Mi padre es músico y yo crecí en un ambiente abierto, bohemio y multicultural, en la Ibiza de los años 80 y 90. Mis tíos y tías “postizos” eran bolivianos, peruanos, españoles, uruguayos, argentinos, chilenos, brasileños, franceses, alemanes… 


Con mis padres y hermanas hablo con el “vos” y el “tenés”. Con mis amigos, castellano estándar. Y como fui a una escuela rural donde el 90% de los niños era catalanoparlante, aprendí catalán también. 


Cuando cumplí 10 años, mis padres me enviaron a clases de inglés. Fue ahí que descubrí que las lenguas extranjeras me interesaban y se me daban bien. Así, en el instituto (educación secundaria), pasé a estudiar también francés, latín y griego clásico. Y por supuesto, cuando emigré a Amberes aprendí neerlandés.


Mi marido es belga, nacido en Mali, de padres cameruneses. Habla bafia, bambara, francés, neerlandés, inglés y ahora, también español. Su familia está repartida entre Camerún, Mali y Senegal.


Nuestros hijos son producto de un mestizaje étnico y cultural, tienen un color de piel café con leche y unos ricitos divinos. Conmigo hablan neerlandés, con su padre francés, y en la escuela, español y catalán. 


Nos esforzamos por mantener la relación con nuestros amigos belgas. ¡Bendito sea Whatsapp! Tenemos un grupo con las mamás de las amigas de mi hija mayor, para que ellas se puedan comunicar, enviar mensajes de voz, vídeos y GIFS 😊.


Mi hija tiene claro quién es: una niña especial y única, de color marrón (así se ve ella), uruguaya, española, belga y camerunesa. No tiene que elegir.


Para su padre y para mí es muy importante transmitirles la riqueza cultural que define a nuestra familia. Hacemos lo posible para que hablen varias lenguas, y les hablamos de sus orígenes, de nuestra vida antes de que ellos llegaran, de los sitios donde ambos vivimos y visitamos. Les contamos sobre sus abuelos y bisabuelos, su país, su cultura, sus paisajes y su modo de vida.


Esta curiosidad por el mundo ya la tienen arraigada. La actividad favorita de mi hija es ir a clases de baile Bollywood conmigo. Mi hijo practica karate, y afirma rotundo que va a visitar China y Japón.


Mi consulta


Tengo en Ibiza una consulta tanto presencial como online. 


Ayudo al tipo de mujer que fui yo: una mujer que piensa demasiado, limitada por su inseguridad y sus temores. 


 


 


Mis clientas residen tanto en España como en el extranjero (Alemania, Suecia, Italia…) y conmigo aprenden a vivir con más ilusión, bienestar y POWER.


Lo hago con un enfoque muy práctico. La idea es practicar ejercicios, habilidades, tareas, para desengancharte de pensamientos ansiosos y catastrofistas, aprender a gestionar mejor tus emociones para que no tengan tanto impacto sobre ti, y entrar en acción para implementar cambios positivos en tu vida y alcanzar tus metas y tus sueños. 


¡Mi misión en la vida es ayudar a personas que se sienten pequeñas a vivir vidas grandes!


Te comento que el 26 de noviembre empiezo un reto gratuito: “7 días para empezar a VIVIR CON POWER”. Si quieres unirte a nosotras, apúntate aquí


Me ha encantado tener esta oportunidad de compartir mi experiencia contigo y espero poder conocerte también. 


Gracias Anais por esta labor preciosa que estás haciendo. 


Con mucho cariño,


Noela 


 


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