Equilibrar la vida en la edad Sándwich/Balancing life at sandwich age


28 Apr
28Apr

Sí, estoy en la Edad Sándwich: cuido de mi Lobato y de mis Lobeznos cuando tengo la suerte de que están aquí, y cuido de la generación de mis abuelos, de mi tía a la que adoro y con quien, a veces, me resulta tan difícil de convivir. ¿Y por qué? Porque ya no se da cuenta de las cosas, porque no se da cuenta de su deterioro y porque esa característica que siempre ha sido su rasgo más propio, el querer ayudar a las personas a las que ama, el ser autónoma, el de no trabajo sino ser ella misma cuidadora, la hace, cuando nos ve a mi madre y a mí sobresaturadas de trabajo, querer tomar ella el relevo, a pesar de que ya no tiene la posibilidad... debido a su edad.
Ayer quedamos con unos amigos para ir a la bolera. Mi madre tenía por su lado, obligaciones profesionales. Los niños juegan con algunos adultos, otros (sí, lo reconozco, es mi caso) nos quedamos hablando allí cerca. Es un plan familiar pero, a cambio, mi tía no ha podido venir porque el ruido la aturrulla, los movimientos rápidos de los niños la descentran... Lo que toca a su edad. Yo no estoy lejos de casa. Puedo acercarme en cualquier momento si ocurre cualquier percance. Es cierto que dividirse es difícil...¿dejar al Lobato, de pleno en la pre-adolescencia, encerrado en casa para seguir el ritmo de una mujer de casi 100 años? ¿Limitar mi vida social, dejando al Lobato que vaya solo para quedarme con mi tía? ¿Forzar a mi tía a llevar un ritmo que ya no puede seguir y que la agotan? ¿Delegar en otras personas? La verdad es que oscilo de una opción a otra según el momento, las necesidades y las urgencias.
Ayer ocurrió algo que es quizás anodino pero que me hace percatarme de la poca sensibilidad que hay en nuestra sociedad: tenía que venir el personal de la empresa de revisión del gas. Hay fijados un día y una franja horaria. El día anterior había tenido la precaución de llamar por teléfono para poner una hora un poco más exacta. Quedamos, pues, vía telefónica, a las 18h. Yo estoy tranquila. He salido con el Lobato y aviso a mis amigos que tendré que marcharme un rato para ocuparme de la visita del personal del gas. Salgo de allí con tiempo suficiente para llegar. No hago más que salir de la bolera, suena el móvil. Mi tía. ¡Horror! ¿qué ha pasado? Barajo en mi mente las diferentes posibilidades mientras descuelgo. "Anaís, el señor del gas ha venido y ya se ha marchado." Noto que la cólera aumenta dentro de mí. ¡Queda media hora para la hora prevista! "¿Y cómo es que ha venido antes?" pregunto a mi tía, sabiendo que me conoce lo suficiente para saber que nota mi enfadado. "Pues que podía venir antes y así adelantaba faena." Ya. Perfecto. Pero no ha avisado a la interesada, que, en este caso, soy yo. Ha dado por sentado que no tengo nada mejor que hacer que esperar en casa a que él venga. Mi tía, por supuesto, no entiende nada. ¡Pero si ella es capaz de hacerlo perfectamente! ¿No veo lo bien que me lo está explicando todo? Pues no. La verdad es que lo que me doy cuenta es que lo está explicando todo un poco sin orden ni concierto, que le ha comentado cosas a este señor (por otro lado, aparentemente bien identificado), que no venían a cuento y desde luego que yo no entiendo casi nada de la versión de mi tía y su explicación técnica. Pero ya no se puede hacer nada.
Llamé una docena de veces al móvil al que el día anterior me había atendido, muy amablemente, a la primera llamada, sin respuesta ni rellamada por su parte. Esta mañana localizo otro número que parece que es el del técnico que vino a casa. Con muy buenas palabras (he dejado mi enfado en el cajón), le explico que, por favor, si va a venir antes, llame por teléfono previamente. El pobre hombre ni siquiera se le había ocurrido. No puedo hacer nada más. Es lo que hay. Eso y esperar que la próxima vez, no vuelva a ocurrir.




Yes, I'm in the Sandwich Age: I take care of my Lobato and my Lobeznos when I'm lucky enough to have them here, and I take care of my grandparents' generation: my aunt whom I adore and with whom, sometimes, I find so difficult to live together. And why? Because she no longer realizes some things, because she doesn't realize her deterioration. She has a lot of wonderful qualities (the desire to help the people she loves, the desire to be autonomous, help the people she loves, ). When she sees my mother and me overburdened with work, wants to take over, even though she no longer has the possibility... due to her age.
Yesterday we met some friends to go bowling. My mother had professional obligations on her side. The children play with some adults, others (yes, I admit it, it's my case) we stay talking there nearby. It's a family plan but, in return, my aunt couldn't come because the noise makes her crawl, the children's rapid movements decentralize her... That's norml at her age. I'm not far from home. I can come forward at any time if any mishap occurs. It is certainly difficult to divide ... leave the Lobato, fully in pre-teenage, locked at home to follow the rhythm of a nearly 100 years old lady? Limit my social life, leaving the Lobato to go alone to stay with my aunt? Forcing my aunt to take a pace that can no longer continue and that exhaust her? Delegate in other people? The fact is that I oscillate from one option to another according to the moment, the needs and the urgencies.
Yesterday something happened which is, perhaps anodyne but which makes me realise how little sensitivity there is in our society: the personnel of the gas revision company had to come. There's a day and a time zone. The day before, I had taken the precaution of making a phone call to set a slightly more exact time. We'll meet by telephone at 6 pm. I'm calm. I have gone out with Lobato and I warn my friends that I will have to leave for a while to take care of the visit of the personnel of the gas. I get out of there in plenty of time to get there. All I do is get out of the bowling alley, my cell phone rings. My aunt. Horror! What happened? I shuffle in my mind the different possibilities while I pick up. "Anais, the gas man has come and yet gone." I notice that anger increases inside me. There's half an hour to the scheduled time! I ask my aunt, knowing that she knows me well enough to know that she notices my anger. "Well, he could come sooner, so he could do the job." Oh, yeah. It's perfect. But he didn't warn the interested one, which, in this case, is me. He has taken it for granted that I have nothing better to do than wait at home for him to come. My aunt, of course, doesn't understand anything. But she's capable of doing it perfectly! Don't I see how well she's explaining everything to me? Well, I don't. To be honest I do realize that she is explaining everything a little without any order, that she has commented things to this man (on the other hand, apparently well identified), that didn't come to mind and of course I don't understand almost anything about my aunt's version and her technical explanation. But nothing can be done anymore.
I called a dozen times to the mobile phone that I had received the day before, very kindly, to the first call, without any answer or redial on his part. This morning I locate another number that seems to be the technician who came home. With very good words (I have left my anger in the drawer), I explain to him that, please, if he is going to come before, call by phone previously. The poor man hadn't even thought of it. There's nothing more I can do. That's all there is to it. That and hope that next time, it won't happen again.

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